13 diciembre 2008

AUSCENCIA DE TÍ

Hoy te creí en mis brazos de nuevo. no se por que, pero te sentí en mi pecho nuevamente.
se que no lo estás. Lo supe mientras te sentia, sin embargo, no fue suficiente para privarme de tus cariños, saborear tus besos y compartir.
Por que el hombre sabe callar para otros, pero no para si mismo, es que te vi tan mia aunque estes tan ajena.

¿Por que te quiero? me pregunte ensimismado en mi propio cuerpo. quizás sea por que supiste serme lo que me faltaba, quizas sea por que supiste ser algo en una llanura de sentimientos.
se sabe que los milagros no existen, las casdualidades no suceden (cuando realmente valen la pena) y que el azar es timido de aparecer cuando realmente se necesita... no estabas. No estaban tus brazos, no estaban tus caricias ni tus besos, ni siquiera quedo en mi poder una de las inumerables evillas que extraviaste en la tibieza de mi ser.
No estabas, no estás y no estarás. ¿que se puede decir al respecto? que se puede decir más que mentir. Fingir indiferencia, suponer que el mundo no nos tiene en su planes, aunque en mis planes este tu mundo.
Algunos diran, después, pero ¿despues? ¿que importa del después? si la vida sucede en el ahora y no en el será.. si una caricia que no se da hoy muere en el olvido del nunca jamás.
Siempre soñe con poder ser niño para siempre, hoy entiendo que no soñaba sino que me esperanzaba con la idea de no sufrir por estas cosas..

Te mentí.. si me importas seriamente.

Fue un engaño piadoso.. Piadoso conmigo y no contigo, por que jamás lo sabrás.
la dignidad y el orgullo son exelentes excusas para no enfrentar el silencio y, mucho más, la ausencia de tí.

12 mayo 2008

ANOTACIONES EN SOLEDAD

Hoy descubrí algo terrible. Descubrí que comencé a olvidar.

Por casualidad debo haber dado con una luz similar, o algún marco repetido. Tal vez una sonrisa encorvada, parecida a la de aquella vez.

El caso es que asocié una imagen de hace unos instantes con una que guardaba en mi memoria.

Esto parecería totalmente común, se sabe que el universo es cíclico y el gentilhombre no tiene mas remedio que aguantársela, pero lo que sucedió hoy fue distinto. Me topé con uno de esos momentos que, ni bien suceden, los marcamos con la etiqueta del, Para Siempre.

Hay experiencias que suceden y vuelven a suceder sin que esto nos despierte mayor sorpresa. Los olvidamos al poquísimo tiempo de vividos y volver a pisarlos acarrea una indiferencia casi total.

Pero también están los otros, esos atesorados en la memoria, que uno sabe, lo acompañaran toda la vida y serán estandarte mientras dure la existencia.

Hoy me sucedió dar con uno de ellos, descubriéndolo muy dentro mío, en situación similar a la de revolver un viejo baúl lleno de mugre, metido en algún agujero.

Algo me hizo recordar algo que había marcado seriamente mi vida, y que yo había olvidado por completo.

Fue terrible. En el presente de aquel instante lo sentí un Para Siempre. Un pedazo de mi historia que estaría allí en todo momento que fuera necesario, para no cometer el mismo error, o para cometerlo.

Paff… cachetazo de conciencia me hace entrar en la cuenta de que no guardo ningún tipo de resguardo ante el olvido.

Si ya no recordaba aquel instante podría, también, estar perdiendo otros de mayor importancia.

Hice un esfuerzo casi inhumano por revolver en mi memoria y di con 2 o 3 más que tenía extraviados. Momentos únicos, situaciones que realmente marcaron mi vida y me dieron algo por que luchar, y ahora, habían traspasado la frontera del jamás.

Noté, con espanto, lo indefensos que estamos frente al olvido, lo terrible del curso del tiempo y de cómo moriremos sin siquiera darnos cuenta como llegamos allí.

Aguardar en sus garitas los doctos en psicología. Aguardar en sus guaridas y ni se les ocurra levantar la mano para dar cuenta de un supuesto inconciente, de que realmente nada se olvida y que aunque no nos demos cuenta la experiencia sigue trazando nuestra vida sin que lo sepamos.

Aguarden por que eso no me sirve para nada y es mentira.

Al igual que en la magia, poéticamente me agrada el truco que no descubro, la posibilidad del milagro liso y llano, sin dobles fondos, bolsillos secretos, pulgares de plástico u palomas que son en realidad un enano disfrazado. Aguardar, que saber que hay cosas de mi que ya no se, no es para mi.

Yo no quiero tener presente el primer desengaño de manera metafórica y sin yo saberlo. Yo quiero saber donde estaba la k de diamantes cuando se transformo en conejo y de como la primera vez que sufrí por amor tenia cara de Natalia (o al menos eso creo).

Yo soy de los que desconfían, de los que en sentido poético desean a toda costa que la paloma haya aparecido por que si, por que la magia existe realmente, pero, sin embargo, no puedo negar el doble fondo y si este existe, quiero saberlo.

Tampoco puedo recurrir a una suerte de horóscopo interno en cada decisión difícil, suponiendo que actúo como actúo, por que inconcientemente ya tengo la respuesta, que se desprende de una vez en calle Santa Fe cuando mi papá no me compró una gaseosa.

A mi no me vengan con mensajes ya escritos, con palabras que digo y no pienso, por que eso se parece más a excusa barata de condenado que a realidad humana.

Yo quiero saberlo todo, no por tozudez, no por incrédulo, ni siquiera para regocijarme de contar con algo que los demás no, sino por que el hombre de bien esta dotado con la necesidad de la eterna presencia, de vivir todas las vidas, y si la mía no me permite recordar el primer llanto que le vi a mi madre o como la varita es en realidad un trozo de papel crepe con pólvora, hace que la misma no tenga ningún sentido.

¿Como acercarme a vivir todas las vidas, si ni siquiera puedo retener completamente 1 sola?

De que valdrá un destino prospero y un futuro ejemplar, si el mismo morirá en la ausencia individual y colectiva.

No es que mi pasado haya dado con logros inalcanzables, ni mucho menos, pero la sensación de sentirse en segundo plano, por primera vez ante los ojos de una dama, es una cosa que cualquier hombre que se precie de tal debe tener bien presente.

No le servirá este recuerdo para cambiar la entropía a la que tiende el universo, ni siquiera hará de los hombres seres más dignos, pero tal vez, solo tal vez, si el supuesto caballero sabe recordar, lo trasformara en un sujeto mas cauteloso, analizara cuestiones que ni siquiera consideraba y tendrá el sabroso dolor de ser rechazado bien presente.

Si habré de morir quiero saberlo, y cuando pise el zaguán de donde no se regresa jamás, quiero recordarlo todo. No por orgullo, no por vanidad, ni siquiera por soberbia, sino para estar preparado y poder ser por última vez, y así descargar toda mi vida, todo lo que fui y todo lo que soy, en un solo beso que demuestre que no he vivido en vano.

19 abril 2008

DOBLE COMBINACIÓN

Olleros, Carranza, Palermo, Plaza Italia, Scalabrini Ortiz, Bulnes, Agüero, Pueyrredon, Facultad de medicina, Callao, Tribunales y 9 de Julio.
La misma secuencia día tras día.
Puerta a la izquierda, escalera en la punta, andenes laterales, puesto de revistas a 3/4, 4 molinetes, los muchachos del violín.
Ya no había sorpresas reservadas para mí en las estaciones que me separan del trabajo. Uno, con el tiempo, empieza a perder las facilidades del entretenimiento cuando la rutina se le viene encima.
Estaba en el anteúltimo vagón, por mera casualidad, ya que mis cálculos sobre que sector del subte estaría más o menos lleno, basados en ubicaciones de escaleras, puestos de diarios y bancos, ya no me entretenían como los primeros años. Aquellos en los que miraba al vagón siguiente y les sonreía a los rostros apretados, transmitiendo la sensación de que yo sabía algo que ellos no en la estación pasada y ahora podía abrir libremente los brazos e improvisar un bailecito.
Ya esos tiempos habían pasado, como en casi todo lo que respectaba a mi vida, solo bajaba la cabeza y me dejaba llevar.
No recuerdo bien si alguien se paró y tuve que correrme, o si me distraje con el titulo del libro que llevaba el tipo parado al lado mío. El asunto es que allá por donde Bulnes se transforma en Agüero, levanté la cabeza y al dejarme la vista libre el sujeto al que había liberado el paso, o descubrir con desgano un titulo poco atrayente y desviar la visión, la vi.
Allí estaba, apoyada contra la pared del fondo…mi primer amor.
Ella nunca lo supo, ni siquiera me notó jamás en sus recuerdos. Si hay algo que tienen las chicas de 14 por sobre los chicos de 12 es total indiferencia en su memoria.
Sin embargo yo la recordaba perfectamente. Mis años escolares firmaron su partida con una fiesta en el colegio. Yo ya me sentía un hombre y podía volver solo. No importaba cuanto énfasis pusiese mi abuela en lo que respectaba a mi seguridad personal. Así que a eso de las diez y media de la noche infle el pecho, mire a los pocos compañeros que allí quedaban, esperando por sus padres claro está, y dije lo más ronco que pude:

- me voy!

Se hizo un silencio entre aquellas almas juveniles.

- ¿solo?

Se animó a preguntar Nachito, el más bajo de ese 7mo “c”.

- Solo.

Confirmé orgulloso de mi autonomía. Es que el colegio quedaba allá por Bulnes, y yo vivía a 2 cuadras de Palermo. No había sorpresas en el medio que me había transportado durante toda mi infancia escolar.
Mis padres lo sabían, mi abuela también, pero ya transitaba los años en que las personas se exceden de cautelosas.
Salí del colegio y admito que me sentía libre, independiente, feliz. Ya era un hombre y como tal debía ser generoso, así que me sentí en la obligación de conceder 50 ctvos, de los 4 pesos que significaban mi fortuna, al hombre con el clarinete que nos deleitaba en el descanso de la escalera, bien ganados se los tenía, pensé.
Cuando me dijo – muchas gracias caballero- casi me pongo a llorar de la emoción.
El resto es una de las cosas que marcaron mi vida.
El corazón, el alma, los ídolos, los principios, la ilusión, la aventura, son cosas que suceden en la infancia y en la adolescencia, son cosas que se nos quedan bien adentro, y luchan el resto de nuestras vidas por seguir existiendo.
Allá por Scalabrini subió a mi vagón (era MI vagón) un grupo de chicas grandes, eran mujeres de 14. Mi hombría, de repente, se fugó tan rápido como había llegado.
Eran 4, no sabría explicar a donde se dirigían, pero la elegancia en sus vestuarios y la belleza en el maquillaje de sus rostros me indicaban que iban o venían de algún lugar importante, algún lugar al que no podría ni siquiera aspirar.
Reían y se divertían. Yo estaba agarrado con todas mis fuerzas al asiento, el niño volvió a impactarme de lleno. Confieso que tenía miedo.
De repente, mi peor pesadilla se volvió real. Una de las chicas me vio. Hubiese salido corriendo, hubiese gritado, hubiese rogado por piedad, pero la puerta que daba a la estación Plaza Italia acababa de cerrarse y solo estábamos ellas y yo en todo el vagón.
Lo que siguió fue cruel, fue terrible, fue invasivo… fue hermoso. Se murmuraron algo y tres de ellas empezaron a cantar, entre carcajadas, a enrique Iglesias, que en ese tiempo era sensación entre las adolescentes. La metáfora no pudo ser mas nula “Enamorado por primera vez” fue su elección.
La morocha, que había sido la primera en verme, salió de entre las demás. Era hermosa, con el pelo negro y los ojos de un color semejante al de la miel.
Me tomó de las manos y me levantó cual muñeco de trapo. Ya mis intentos de resistencia estaban totalmente apaciguados. No tenía fuerza ni coraje para hacer nada que no fuese quedar a su merced.
Puso mis manos en su cintura y comenzó a bailar conmigo el lento. Yo no había experimentado más que 2 o 3 bailes de esas características, y en todos los casos junto a los muchachos de mi grado. Se sabe que la barra y el coraje son muy unidos.
Las chicas continuaban cantando y yo seguía bailando al ritmo de ellas, con el corazón palpitándome como nunca. Ni siquiera el intento del profesor de gimnasia por volvernos velocistas me habían llevado hasta tales extremos.
-Tranquilo nene. -Me susurró al oído-.
Luego de unos segundos estaba sensiblemente más calmado y pude disfrutar de ese momento. De golpe el canto de las chicas desapareció.

- vamos que es acá - Dijo una de las que cantaba-

la morocha se acerco a mi y otra vez susurro…

-adiós bombón.

Me dió un beso en el cachete muy cerca de la boca, y entre risas y complicidades con las otras, se bajó.
Se bajó en Palermo el mismo lugar donde debía hacerlo yo, si no hubiese estado completamente paralizado.
12 años después, allí estaba parada como si nada. Como si nunca en su vida hubiese marcado tan abruptamente la vida de alguien, como ignorando los divertimentos que el destino tiene. Allí estaba, parada y allí estaba yo, otra vez paralizado ante los mismos ojos miel.
El sudor me corría, debía hacer o decir algo. Me sentí demasiado poca cosa ante la inmensidad de este universo que nos volvía a cruzar como para quedarme inmóvil.
Las estaciones se sucedían y mi desesperación aumentaba. Allá por Facultad de Medicina me entró un miedo terrible a que se bajará, la vi mirar hacia fuera y temí el fin de su viaje. La puerta se cerró y pude volver a respirar.
Ya no quedaba mucho trecho en el recorrido y el fracaso crecía como la opción más aparente.
De repente, en Callao, la suerte, la casualidad y todo aquello que no entendemos volvieron a compadecerse. Entraron 1 hombre y 1 mujer que yo conocía bien, 2 personas que se promocionaban como actores. Entraron en silencio, como si no se conocieran, pero yo ya sabía lo que vendría.
El miedo a que la primera mujer amada se bajará desapareció. Si la realidad estaba forzando la situación hasta llegar a estos extremos, no sería verosímil que ella simplemente, se bajara.
Ambos actores, ubicados uno a 1 puerta de distancia del otro, comenzaron con su acto.

- ¡con que acá estas!! - dijo el más cercano a ella.

- Con que acá estas vos- respondió la otra.

Al instante lograron captar la atención de todos, tal como lo hacían cada vez que representaban el sketch. Las amenazas se sucedían y numerosas descripciones, supuestamente hilarantes, acerca del por que de su odio iban ganándose algunas sonrisas en mis vecinos.
Sabía que era mi oportunidad, que no tendría otra posibilidad de acercarme, debía hacer algo y debía hacerlo ya, por que nunca el destino había sido tan benefactor conmigo y no podía faltarle el respeto.
Todo continuó su curso como uno podía esperarse, considerando todo lo anterior.
La mujer saco una paleta de ping-pong a modo de arma y blandiéndola cual sable dijo:

- ahora te quiero ver chiquilín, a ver como te defendés.

- ¿A si? Voy a tomar un rehén – declaró mientras tomaba del brazo y ponía frente a él, como no puede ser de otra manera, a mi amada.


Lo que sigue es un orgullo para cualquier niño de 12 años que luego de muchos años vuelve a encontrarse con su viejo amor inconcluso.
Miré a los ojos al hombre con una paleta de paddle del cartel que tenía en frente, y los 2 lo supimos. Era ahora o nunca:

- ¡no mientras haya un hombre que sepa bailar!!! – dije enérgicamente, ante el estupor de todo el público, que no terminaba de entender el giro que yo le había dado a la historia.

Por supuesto que estábamos ya en Tribunales, por supuesto que subieron los tipos del violín, no cabe duda que al estirar un billete de 2 pesos y decir – Maestros, que suene “enamorado por primera vez” – los tipos asintieron y empezaron a tocar.
Le saque al estupefacto actor de encima, tome su cintura y empecé a bailar. Ella estaba sorprendida, sentí su corazón palpitar fuertemente. No podría decirles si con la misma intensidad que el mío hace 12 años.
No se si fue mi acto heroico que la desprendió de las garras de aquel actor, o la sorpresa que significó mi intervención lo que la hizo quedarse. Me acerqué y le susurré al oído:

- tranquila nena.

Allí se soltó un poco y me siguió el baile, con el mismo marco que hace 12 años pero en roles opuestos. Supe que todavía la amaba.
Llegamos a 9 de julio, y no pude evitar susurrar:

- Adiós bombón.

La bese en la mejilla, muy cerca de su boca y me bajé.
Ella se quedo parada, como paralizada. Me gusta pensar que debía bajarse allí, me gusta pensar que el universo se detuvo, esta vez, para ella. Lo que si se, es que jamás me olvidará. Que ahora tomo el subte 10 minutos antes para no cruzarla, para continuar amándola en secreto y poder seguir siendo niño eternamente.
El destino a veces gusta de los planes simétricos y perfectos. Cuando uno vive uno de ellos, siente que todo tiene sentido, que esta formando parte de algo grande, y si esto les parece inverosímil, es por que jamás supieron lo que significa tener 12 años, y seguir teniéndolos toda la vida.

nota: Este texto lo escribí para un concurso del subte.
nota 2: creo que no gané.

21 marzo 2008

Aclaración

Esta más que claro la ausencia total de alegría extrema en estos tiempos. Al menos a lo que a mi persona respecta.
Sería muy muy raro que durara tanto tiempo. La sospecha es hija de la demasía.
Los motivos son otros, son bien distintos. Están bastante más cerca del hartazgo.
Digo todo esto por respeto a ustedes, a los que tiernamente pasan por acá por que alguna vez dije algo que les pareció simpático y desde entonces leen lo que pongo.
La verdad es que me cansé de los idiotas, por eso no cuelgo nada.
Cada texto me cuesta un suplicio (tardo horas o me sale en minutos, no es al tiempo a lo que me refiero), hay mucho de mi, un compromiso grande, demasiado grande para ver a un boludo que lo destruye, por que le parece copado que la movida del blog sea bardera.
Y no es que no me banque la critica, no tiene nada que ver con eso, si cuelgo cosas es para lograr alguna afectación en el que lo lee. Si se tiene algo que decir, si hay algún error u omisión, me gusta que me lo señalen. Por que uno construye solo, demasiado solo y es lindo sentirse acompañado.
Lo que si me molesta rotundamente, lo que no tolero es la agresión cruda y barata, el chiste en la ridiculización de algo importante para uno por pasar el tiempo o por ser un idiota.
Por que cuando pongo algo acerca de una chica que me impacto fuertemente, o relato en un formato que no uso habitualmente una historia de honor que mezcla realidad con ficción (como todo lo que se escribe), me estoy jugando mucho más que unas líneas al viento, o el deseo de ser reconocido. Expongo mis principios, mi pasado, mis sentimientos, mi dicha, mis torturas, mi autocrítica, y al dejar todo eso en manos de un idiota que me pone que se aburre o de otro, mas ligado a la ignorancia y al deseo constante de la destrucción, que copia la biografía de Juan Moreira me dan ganas de no volver a colgar nada.
Espero ser claro en lo que quiero decir. Agradezco infinitamente el apoyo de Unika, de Sandra y de todos los que realmente me tienden la mano, les guste o no lo que hago, pero entienden de respeto entienden que uno habla de tumbas de próceres, encuentros desafortunados y glorificaciones de cuchillos para no decir lisa y llanamente que todos habremos de morir y no hay nada que se pueda hacer.

03 febrero 2008

ENTRETIEMPO

Poner cara de interesante y decir que el arte (en este caso la escritura) esta fuertemente ligado a la desdicha, sería caer en un lugar común que no requiere demasiado de nada.
Sentirlo en carne propia es totalmente distinto.
Disculpen, a los que les importe, pero estos días ando demasiado contento como para andar escribiendo…

25 diciembre 2007

ELLA

Ella: viniste !! (Me da un beso). Ellas son Anto y María (puede que haya sido Laura, o Roció, demasiado perdido estaba en los encantos de quien me había besado, como para que me importe recordar alguna otra cosa)

Yo: hola… (Saludo a cada una).

Ella: ahí viene Chalo. Chalo el es Ary.

Chalo: (Creo que exagero si digo que me miro 8 segundos) No podes… en serio, no podes (siempre mirándola a ella) No da, No podes... jajaja… (Se va).

Yo: Creo que me mato.

Ella: si te mato (me da un beso)

Desde aquí, voy a escribir 2 opciones.

Opción 1:

YO: (camino unos pasos entre la multitud, agarro a Chalo del brazo, la giro a la fuerza) que te pasa flaca?. Me ves 10 segundos (exagero de nuevo el tiempo para darle una pequeña salida) y te crees capaz de anularme de esa manera? Quien te crees que sos? Ehh?... claro, ya se por donde viene la mano, es una fiesta de aspirantes a hippies y yo no estoy vestido para la ocasión. No traigo barbita, ni grito fuerte los estribillos…
Claro, sucede lo siguiente, sos muy chica y todavía no saliste al mundo, crees que defendes unos ideales muy profundos y que estas en contra de un sistema excluyente que no concuerda con la igualdad de los seres humanos. Seguro leíste un poco de Marx, quizás otro tanto de Hegel y por supuesto a la movida trotskista. Te compraste una remera del che y vivís con la esperanza de alguna vez poder mantenerte vendiendo pulseritas en alguna playa caribeña. Me imagino lo importante que debe ser para tu estructura psíquica demostrarle a tu amiga tu desinterés por lo que otro pueda pensar de vos. Entonces me descalificas con todo el rigor de la agresión gratuita para resaltar tu imagen de librepensadora. Fantástico, estarías en todo tu derecho si no fuera por que sos una nena que vive de mamá y papá, que no conoce lo que es el mundo real, que se pasea en grupos de adolescentes igualmente inocentes a lo que verdaderamente significa trabajar para vivir. Alguna vez vas a cumplir 26 o 29 años y te vas a dar cuenta que las adolescentes, que creen que defienden unos ideales muy profundos, y que están en contra de un sistema excluyente que no concuerda con la igualdad de los seres humanos, que leyeron un poco de Marx, quizás otro tanto de Hegel y por supuesto a la movida trotskista, se compran una remera del Che y viven con la esperanza de alguna vez poder mantenerse de vender pulseritas en alguna playa caribeña, son también parte del sistema. Que alimentan lo que atacan. Que la patética ignorancia de creer que sus libres pensamientos, son realmente libres y no parte de un mecanismo de control muy peligroso que funciona como un engranaje más del mismo sistema, no les servirá de excusa a la hora de enfrentar la realidad.
Así que Chalo, se que no soy ningún adonis. Se que hay 50 pibes mas lindos y hasta quizás más copados que yo, en esta sucia cuadra, pero también se que hay que ser muy mala persona, muy mala mina, para anteponer tu desesperada necesidad de hacer sentir a los otros que sos ajena al caretaje, que estas más allá de mis agresiones contra la marioneta de tu espíritu combativo, al entusiasmo de alguien que supuestamente aprecias.
Ahora te pido un solo favor, gira la cabeza y mira a tu amiga a los ojos y anímate a mantenerle la mirada, y si no te largas a llorar es por que no mereces que alguien te quiera.

Opción 2:

Un cortito a los dientes.

Realmente no hice ninguna de las 2... me trague el orgullo y me quede parado en el medio de la ofensa... no lo hice por cobardía, tampoco por no haber pensado en las opciones anteriores. Lo hice por que me encanta la chica que conocí, lo hice por que me generó mas cosas en 3 días que lo que ninguna me había generado en 23 años. Lo hice por que un solo beso valía tragarme mi enorme egocentrismo…

20 noviembre 2007

HISTORIA PARA SER ESCUCHADA

video


Hamem Bel Tibaudin tomó su daga bien acomodada en el pantalón y sintió una contracción involuntaria mientras hacia contacto con el metal.
La hoja curva reflejó su rostro con la impecable noche árabe tras de sí.

Hamem sintió concentrarse el peso del cuchillo menos en el brazo que en el pecho.
Hamem miró a su alrededor y vio en los ojos del retrato de su padre el legado familiar.
Hamem ató como pudo aquella daga, de apellido Tirabaudin, en el flanco izquierdo de su abdomen.

La luna reflejaba un brillo que hacia doler los ojos del joven dispuesto a vengar el honor de su hermana.

Hamem no temía.
Hamem no suplicaría si la mano de su oponente resultaba mejor que sus primerizas arremetidas.

A decir verdad, desde el instante en que el velo del obscuro rostro de su sangre fue descubierto, Hamem sintió la excitación previa a la obligación de cumplirle a sus ancestros con la valentía característica de un Tibaudin.

Hamem tenía virgen la piel de cicatrices.
Hamem tenía fe ciega en su arma experimentada, que fuese tanto tiempo de su padre, y antes de su abuelo. Esa que se había enterrado en carne y enchastrado en sangre impura, tal como la que se disponía a sacar de un cuerpo capaz de aprovechar el poder de la hombría con su indefensa hermana.

Hamem salió de su tienda y aspiró el viento del desierto.
Hamem Miró a lo alto y se apropió de una estrella, como testigo de duelo.
Hamem eligió, no con la arbitrariedad que el cosmos supone.
Hamem Eligió esa por que la sintió parte de sí.
Hamem se adentro en la noche.

No fue, la primera vez que la daga entro en el cuerpo de su adversario, suficiente para terminar con el conflicto.
No lo fue, tampoco, la tercera vez que la hoja enemiga tajeó su cuerpo.

Hamem se levantó como pudo del suelo rojo bajo su pierna herida.
Hamem miró al cielo.
Hamem buscó su estrella
Hamem pidió ayuda.

La energía devuelta cobró su mayor provecho luego de haberse enrollado el cinturón de tela en su mano izquierda.
Rechazó el ataque enemigo de un rápido movimiento y hundió en el cuello del otro toda su historia de honor familiar.


1000 años después Moreira.
1000 años después el honor de su hermana
1000 años después otro se miró en el cuchillo de su padre.
1000 años después Juan Moreira, salió al interminable verde de la pampa y aspiro.



1000 años después otro miró al cielo y formo relación con una estrella.

El tiempo, en el universo, no existe.
No hay otra explicación para que los 2 sintieran lo mismo, para que la izquierda envuelta sirviese de reflejo en formas tan idénticas, para que la sangre del otro brotase de la misma forma y del mismo punto donde ambas hojas encontraran tan calcadas vainas de carne.

Lo último que hago antes de entreverme con el malandra que deshonró a mi sangre es mirar al cielo e intentar sentir propia la misma estrella que guiase a 2 hermanos, queriendo yo también formar parte de esa familia.
Mientras busco esa empatía siento como el piso no es natural, siento un aire que no es puro, siento una ausencia de ausencia en el paisaje.
Tal vez yo no pueda. O tal vez, ya casi no quede lugar en el mundo para el honor, así como ya casi no queda lugar por donde mirar a las estrellas.